Hace un par de semanas un amigo muy cercano me escribió un mensaje comentándome sobre una situación que se presento en el marco de su relación de pareja y adjuntó un documento que me dejo supremamente sorprendido por el contenido de este, ya que era una denuncia ante una Comisaria de Familia donde su pareja lo denunciaba por Maltrato Psicológico y Verbal, además, que la drogaba y se aprovechaba de ella.
Yo conozco a mi amigo hace unos 10 años y tengo conocimiento de la relación que llevaba con su pareja y su “ritmo de vida”, ambos son profesionales, el, un reconocido profesional y docente en el ámbito universitario, ella, una persona que trabaja en un reconocido Banco.
Para resumir el asunto, ellos tenían una relación muy abierta en el sentido de pareja, en la cual compartían su relación con otras personas de diferentes identidades sexuales y situaciones aceptadas previamente por ambos en compartir actividades sexuales con otras personas. Ellos asistían a sectores de entretenimiento adulto y compartían socialmente con diferentes personas, asi mismo, experiencias sexuales diversas.
Nunca conocí que mi amigo tuviese una conducta contraria a lo que se podría denominar un maltrato, intimidación, conductas humillativas o cualquier conducta que pudiese afectar su estabilidad Psicológica o sexual.
Viendo la gravedad de la “acusación”, procedí a asesorarlo de como manejarlo, le indique que se hiciera una valoración Psicológica, además que se asesorara de una abogada conocida por mi y realice la investigación de la situación, haciendo entrevistas a diversas personas conocedoras de la relación y a mi amigo; esto se hizo en el marco de la asesoría de como se manejaba dicha situación.
Encontré que la pareja tenia una conducta fuera del contexto de un maltrato y no se encontró que hubiese acciones en contra de ella y que todo era un ardid para obtener, al parecer, una “ganancia” económica, aduciendo un presunto maltrato. Lo interesante es que ella, envio mensajes a alumnas y amigas de él, hablando cosas personales y de pareja, investigaba el celular o documentos personales de el, además, de aparentes seguimientos de sus actividades, también, manifestó que se iba quedar en el apartamento de el y pedir $80.000.000.oo para salir de allí.
El Comisario de Familia emitió una orden de restricción basada en lo dicho por la señora y con el “concepto” de una Psicóloga de la misma Comisaria, que, sin ninguna evaluación, determino que tenía un riesgo medio de violencia en contra de ella. A el le toco salir del apartamento (de su propiedad) e irse a vivir a otra parte, ella se comunico con sus hijas (de él) y les dijo que se habían separado, a si mismo a varios conocidos (as) de la pareja.
En la primera cita en Comisaria, ella no asistió, sin embargo, el si fue a la cita y planteo su situación y se programó una nueva cita, en la cual, se expusieron las cosas ante el Comisario en presencia de los abogados de las partes y el mismo, llego a la conclusión que no había tal situación de Maltrato o Violencia y que no se iba proceder ante el supuesto agresor, ya que no había elementos que determinaran esa conducta; se hizo una “conciliación”, en la cual se decidió que la señora tenia que salir del apartamento y que se alejara de el.
Como podemos observar se pudo establecer que no había Violencia Intrafamiliar, ya que el tenia testigos de su conducta y además, personas que podrían decir sobre los mensajes enviados por ella en contra de él.
Todos sabemos que esas denuncias pueden llegar a la Fiscalía, sin embargo, desde el punto de vista de las evidencias, ella no tiene ninguna del supuesto maltrato, además, no hay pericias forenses que determinen afectaciones psicológicas, físicas, sexuales o de otro tipo que pueda aportar.
Para reflexionar sobre el asunto, considero que esta conducta de la señora es claramente premeditada para obtener un beneficio y se basa en afirmaciones infundadas sobre la conducta de él, haciéndose la victima y creando falsas “pruebas” sobre su relación de pareja.
Me queda la satisfacción de haber contribuido a que se solucionara esta situación en menos de dos semanas, ya que de acuerdo con mi experiencia he tenido casos que han durado años en litigios onerosos, disfunciones familiares y peleas de todo tipo.
Seguramente la señora interpondrá otras acciones, ya sea en Fiscalía, ICBF, Casa de la Mujer, Colectivos feministas u otra instancia, pero creo que mi amigo tiene argumentos validos para defenderse de esas falsas denuncias.
Para las personas que les pueda suceder lo mismo, puedo brindarles mi asesoría y acompañamiento en su caso, me pueden escribir al correo electrónico www.investigacionescriminales@yahoo.com
Para reflexionar …
Articulo escrito por:
Ricardo Alberto Suarez
Castro
Perito Forense