viernes, 16 de diciembre de 2022

Los Gestores de Paz. Una Reflexión. Ricardo Alberto Suarez Castro. Perito Forense.

 

El gobierno actual de Colombia ha tenido como una de sus políticas, algo llamado “Paz total”, proyecto que pretende que los colombianos vivamos en una paz a todo nivel y que no exista la Violencia, ya que parte del principio que va a acabar la violencia en todos sus aspectos.

Voy a abordar el tema con la perspectiva de la Psicología Social, ya que hace 20 años escribí el libro “Análisis Psicosocial de la Violencia”, ISBN 958-33-3820-6, en el cual se encuentran conceptos básicos y científicos sobre la Violencia en Colombia, para ello traeré a colación un concepto acuñado por mí, por allá en el año 2002 en un seminario sobre Bioterrorismo y victimas en la Universidad Javeriana, a la cual fui invitado, el concepto es sobre la utilización de la Violencia con fines de terrorismo, lo definí como: “La utilización de la Violencia indiscriminada contra personas y Bienes por parte de un grupo especifico con el objetivo de crear inestabilidad en un grupo contrario a sus intereses para la consecución del poder, ya sea Político, Social, Militar, Religioso o Económico” (Suarez, Ricardo, 2002).

Partiendo de ese concepto podemos observar que la violencia actual se genera por la lucha del poder y esta por si misma tiene varios fenómenos psicosociales que inciden en la aparición de la violencia, así mismo encontramos otros tipos de violencia como la Social, Urbana, Familiar, de pareja y a nivel individual, esto hace que se complejice la situación y su manejo a nivel integral.

La violencia en general y especialmente la política viene de hace casi 80 años y ha generado múltiples conflictos, en los cuales se han enfrentado grupos políticos que han propiciado la lucha armada de los grupos opositores a los gobiernos de turno, ha sido un aprendizaje por parte de los colombianos de forma continua que se presente este panorama, ese aprendizaje ha derivado en que muchos colombianos tengamos comportamientos violentos a través del tiempo y hemos “normalizado” las conductas violentas.

Existen en Colombia grupos opositores a todos los gobiernos que prosiguen en la lucha armada y que, a la par con grupos ilegales delincuenciales están presentando conductas violentas en la actualidad, las cuales están afectando al país. Hace años se esta intentando hacer la paz con los diferentes grupos opositores a él régimen democrático (no hablo de gobiernos) y han habido varios acercamientos que no han fructificado en conseguir la anhelada paz, siempre me ha parecido interesante y es que en el acuerdo de paz reciente, al inicio se hablaba de “diálogos de la Habana” y después se hablo de un “acuerdo de paz”, sin embargo, solo se hizo con un grupo de la guerrilla y no con todos los gestores de violencia.

Quiero aclarar que todos estos grupos son en realidad gestores de la Violencia y no conozco ningún grupo armado que no cometa actos de Violencia como secuestro, asesinatos, masacres, desplazamientos de población civil, etc., desde muy pequeño en mi natal ciudad de Tunja, me acuerdo de las “pedreas”, así las llamábamos de los estudiantes de la UPTC, que se manifestaban contra el régimen establecido o contra el gobierno de turno.

Si partimos de la base de que esos grupos son los propiciadores de la violencia en todas sus formas, así sea a través de manifestaciones públicas, actos terroristas, masacres, etc., ¿cómo los integrantes de dichos grupos pueden ser propiciadores de paz?...  Como Psicólogo Social veo muy difícil que esto pueda ser una realidad palpable, ya que la conducta violenta no se modifica solo con el deseo de dejar de serlo.

He observado desde que se hizo el acuerdo de paz, que muchos de los involucrados en ese acuerdo se salieron de ese proceso y siguen propiciando la violencia, vemos disidencias, vemos nuevos grupos con otras características que están inmersos en la lucha del poder, ya sea político o económico, como muchas bandas de delincuencia organizada, no nos olvidemos que en la actualidad volvió el gobierno a retomar los diálogos con un grupo armado que data del año 1964, o sea que lleva 58 años propiciando el conflicto armado, esto me da a entender que conseguir la Paz total es un proyecto utópico y lejos de la realidad Política y Social de Colombia.

Dentro del conflicto armado, siempre se ha tenido en cuenta los actores de la violencia, pero nunca se ha tenido en cuenta las consecuencias de sus actos, o sea lo que llamamos en Psicología, la conducta instrumental, los daños que se hace a la sociedad, daños a bienes, victimas por doquier, esto quiere decir que, al parecer, hay que darle razón a la protesta armada y violenta, no importando las víctimas de las mismas.

Veo en gobierno actual una tendencia interesante de reconocer la lucha armada como parte de la consecución del poder, o sea que, las personas que crearon la violencia son parte de la política y de la sociedad como algo “normal” y deben tener privilegio políticos, sociales, económicos y demás; debido a esto tenemos en el ámbito político senadores y demás autoridades que han militado en grupos armados rebeldes e ilegales, pero la visión que se tiene es que tienen ese derecho solo por acogerse a un acuerdo de paz. Lo interesante del asunto en este punto es que esos curules, como en toda democracia, deberían ser por elección popular y no por un acuerdo y eso a mi parecer, no esta de acuerdo a un régimen democrático.

En la Psicología Social se analiza la consecución del poder político a través de un fenómeno denominado la Influencia Social, el cual, en términos generales, es el esfuerzo que hacen algunos grupos en cambiar la conducta de las personas para beneficio propio, esto quiere decir a través de la manipulación, lograr sus objetivos. Para aclarar el asunto, en Colombia, se usa la violencia para conseguir el poder y manipular a la población.

En términos de la Psicología Social, se conocen varias estrategias para la consecución del poder y son las siguientes: El poder de información, el poder coercitivo, Poder de Recompensa, Poder de Referencia, poder Legitimo, Poder del conocimiento, estos conceptos están plasmados en mi libro citado anteriormente, solo me referiré a dos que considero relevantes para este tema.

Empezare con el poder coercitivo, como su nombre lo indica, es el poder utilizado por ciertos grupos para intimidar, castigar a los grupos opositores o a la población para lograr el poder, o sea, uso de las armas, intimidación, amenaza, actos violentos (manifestaciones), y demás mecanismos de violencia, esto hace que la población se pliegue a sus deseos políticos, un ejemplo muy común en Colombia, es la intimidación a la población para que vote en elecciones por determinado personaje, esto no requiere más explicación.

Para no extenderme y analizando lo del tema de los gestores de paz, abordare el poder de recompensa que actualmente lo veo como una estrategia para el manejo actual de la violencia, como su nombre lo indica, es la forma de recompensar a sus aliados o integrantes de un grupo para consolidar el poder, o sea, en términos políticos, lo que llamamos nepotismo, que ha existido en Colombia durante décadas, sin embargo, en el actual gobierno, tiene una diferencia y es que se están recompensando a personas que tienen un pasado violento o que han estado involucrados en la lucha armada; quiero aclarar que las estrategias de consecución del poder pueden tener un aspecto positivo o uno negativo, por ejemplo, el castigo a delincuentes por la vía judicial es positivo, pero la recompensa a los delincuentes en negativo.  

En Psicología conocemos un axioma que dice: “si castigamos una conducta, tenemos la probabilidad de disminuir su aparición, pero si recompensamos dicha conducta tenemos probabilidades de que se incremente su aparición”, esto es un axioma, que quiere decir que no se necesita demostración y que es así el concepto.

Ahora bien, si dentro de la visión de que los manifestantes del año pasado o de muchos años atrás, que han creado caos, violencia, vandalismo, ataques a la población, etc., en aras de oponerse a un régimen o luchar por los derechos son personas gestoras de paz y que no son violentos, creo que la situación no va a funcionar, además si a esas personas las recompensamos con dinero o con autoridad, seguramente y tendría la certeza que seguirán siendo violentos y no generadores de paz. No olvidemos que una manifestación violenta, afecta a millones de personas de las ciudades o del país, es un acto violento grave a la sociedad, una manifestación feminista con quema de símbolos, también es violenta, en fin, todo acto violento, es un acto violento.

Veo que el gobierno quiere “formar” a través de un diplomado a muchachos manifestantes como gestores de paz, creo que la Universidad del Valle se presta para ello, pues la verdad el experimento social suena interesante, pero preveo que los resultados van a traer consecuencias negativas para la sociedad.

Las conductas no se cambian con un diplomado, con un “gesto” de paz, con decir que no lo vuelvo a hacer, con no tener una imputación o acusación judicial, con casa por cárcel, con rebajas de penas, con normalizar la violencia o el delito, eso en términos científicos no da resultados.

No entendería porque muchos jóvenes victimas de la violencia, no son gestores de paz; no entendería como mucha gente capacitada en resolución de conflictos no son gestores de paz; no entiendo como personas firmantes del acuerdo sin educación para la paz, son lideres sociales y de la paz; no entendería como excombatientes que han cometido crímenes son gestores de paz, en fin, no entendería como los violentos, son ahora gestores de paz.

Rememorando un poco sobre mi experiencia como victima del conflicto, yo he sido amenazado, me han secuestrado familiares, a mi familia le han quitado propiedades y siempre recordare que cuando era soldado bachiller preste servicio obligatorio en el Batallón Guardia  Presidencial, el día 20 de Julio de 1981 a las 7:25 am, estando de guardia en el Palacio de Nariño, fuimos atacados con granadas de mortero por parte de guerrilleros del M19, cayeron a 30 metros de yo estaba, un civil (zapatero) que pasaba, murió, y un soldado bachiller de apellido Oquendo fue herido por la metralla, ese día casi me mata la guerrilla.  

Para culminar, lo único que faltaría es que EPA Colombia, sea nombrada como coordinadora de los muchachos gestores de paz, ya que tiene “influencia” en la sociedad “yuotubera” del país, seguramente para muchos es un ejemplo de superación social y especialmente respetuosa de la sociedad y de los derechos de las personas.

Sera que yo como victima del conflicto, ¿No puedo ser gestor de paz?, soy profesional de la Psicología, estudioso de la violencia en Colombia, Perito Forense, Perfilador Criminal, con cursos en Derechos Humanos, Derecho Internacional Humanitario, Resolución de conflictos, docente universitario, coordinador de programas de Prevención de la Violencia, escritor sobre el tema, curso de la Policía Comunitaria, he desarrollado proyectos de Convivencia y Seguridad Ciudadana, entre otros  y que nunca he salido a la calle a manifestar ningún tipo de violencia ...¿Sera que no cumplo los requisitos para ser gestor de paz? ... veo que no...

Para reflexionar …

Nota: Me disculpan si escribí mal lo de “youtubera”, es que no estoy acostumbrado a esos términos nuevos, así mismo, me pasa con las nuevas “identidades” sexuales de la sociedad moderna.

Artículo escrito por:

Ricardo Alberto Suarez Castro

Perito Forense

investigacionescriminales@yahoo.com

jueves, 15 de diciembre de 2022

Psicólogos forenses, ¿Desacreditados? Una Reflexión. Ricardo Alberto Suarez Castro. Perito Forense.


A principio de semana tuve una audiencia de Juicio Oral de un caso de presunto Abuso Sexual que data de hace diez años y que hasta ese día solo faltaba la intervención de la Perito Psicóloga del Instituto de Medicina Legal, tuvimos varios aplazamientos debido a ello y ese día la profesional envió una excusa de su EPS en la cual estaba con discapacidad médica, por lo cual la Fiscalía del caso termino desistiendo de ese testimonio y dio sus razones ante el juez y en verdad quede sorprendido de sus argumentos, por ello quiero hacer una reflexión sobre la situación.

Ese caso viene desde, tal vez del 2011 y tenía varios testimonios por parte de la Fiscalía, entre ellos de Psicólogas de Medicina Legal y de la Institución adscrita al ICBF, en ese orden de ideas pasaron los años y la Fiscalía no presento a todos esos testigos y a la final, desistió del de la Psicóloga para que, en su forma de ver seguir con el caso, quiero aclarar que hubo varios aplazamientos antes de tomar esa decisión.

Las razones del desistimiento de la Fiscalía fueron contundentes, adujo que el informe pericial de la Psicología no le aportaba nada a su Teoría de caso y que en ultima instancia no era necesaria su intervención, ya que aducía que, con el testimonio de la menor, que ya debe ser mayor de edad, era suficiente para comprobar su teoría de caso. El juez acepto y el juicio prosiguió con las pruebas de la defensa.

Quiero analizar el asunto bajo el punto de vista del peritaje forense, ya que quede sorprendido por ello y esto hace que reevalúe mi percepción sobre ese tipo de conceptos de los Psicólogos (as) de Medicina legal y otras Instituciones, ya que en los últimos tiempos he visto que la Fiscalía ha desistido de forma frecuente de las opiniones periciales de Psicólogos (as) Forenses y de profesionales de Psicología llevados a juicio.

Quiero aclarar que este ejercicio de reflexión o análisis, nunca esta en contra de los Psicólogos (as), sino con el ánimo de plantear una situación que se está presentando en el ámbito de la investigación del delito penal y la intervención de los profesionales citados a las audiencias.

Empecemos por el principio, la Fiscalía en su momento le solicito a Medicina Legal que se realizara a la supuesta víctima, un Examen Mental, indagar sobre sobre las circunstancias de tiempo Modo y lugar de los hechos, manifestaciones del acusado del momento al cometer el delito, hace cuanto conoce al acusado y si ese hecho había sucedido con anterioridad, y de acuerdo a ello la profesional realizo su peritaje. Sin entrar a discutir el asunto, se concluyo que la supuesta victima no presentaba alteraciones psicológicas, que el relato de los hechos era coherente, algunos síntomas psicológicos al parecer alterados y una remisión a psicoterapia.

Quiero que mis lectores hagan su análisis de lo solicitado y lo presentado en las conclusiones, como dije no pretendo en ningún momento cuestionar a ningún profesional de la Psicología, solo me baso en situaciones puntuales presentadas en el ámbito forense. 

Para hacer un pequeño análisis, se puede observar no corresponden a los solicitado, solamente en lo que atañe, tal vez, al examen mental, de resto no vi ninguna otra respuesta a la solicitud dada por la Fiscalía.

Al margen de la opinión pericial dada por la profesional, observo que el argumento de la Fiscalía al desistir de ese peritaje tiene sus razones muy fundamentadas y respetuosa su posición ante el proceso.

Veo con mucha preocupación que la imagen de los psicólogos dentro del ámbito forense ha estado cuestionada con respecto a las opiniones que dan; he visto opiniones periciales que no tienen nada que ver con el objetivo del peritaje solicitado y también utilización de técnicas ajenas a las mismas pericias y que muchas veces se saltan los mismos Protocolos de Medicina Legal en su elaboración, además en la misma presentación de los informes periciales y eso hace que se cuestione la veracidad de los mismos.

Yo entiendo que la Fiscalía hace solicitudes a los Psicólogos, que nada que ver con la función de los mismos, pero el profesional no le aclara a la Fiscalía estas solicitudes en su informe. Para recrear un poco el asunto, me pregunto: ¿Un Psicólogo de Medicina Legal o de cualquier institución, puede determinar tiempo, modo y lugar de un hecho punible?, pues lo que trabajamos en este campo sabemos que no, ni siquiera los Psicólogos del CTI, DIJIN, SIJIN, Procuraduría, ICBF, Comisarias de Familia, ni tampoco de Instituciones privadas adscritas a las del Estado, ya que NINGUNO de ellos tiene funciones de Policía Judicial como Psicólogos, quiere decir, o tienen Función de Psicólogos Forenses o tienen función de Investigadores Judiciales, así de sencillo.

De acuerdo a mi función como Perito en el ámbito Forense y de la Investigación Judicial, debo analizar los informes periciales y conceptos emitidos por los peritos y los investigadores Judiciales y esos análisis son llevados al proceso y son sustentados en las audiencias de Juicio Oral.

Antes de terminar, me he dado cuenta que los peritos en su informe escrito presentan una serie de elementos o de información que va desde la entrevista a la supuesta victima, análisis de los hechos, historia familiar, historia personal, antecedentes específicos, examen mental, discusión, conclusión y recomendaciones, entre otros, sin embargo, observo que el articulo 415 del Código de Procedimiento Penal dice muy claro y es que se debe realizar un Resumen de la base de Opinión Pericial, o sea un resumen de lo que hizo y no el recuento de las historias o relatos, trascripción de la entrevista, datos no relacionados con el caso; me acuerdo que alguna vez me toco analizar un informe de una Psicóloga Forense … ¡que tenia 56 folios!  

No olvidemos que los Peritos dan una Opinión Pericial y bajo ese punto de vista se deben realizar las pericias, debemos ajustarnos a lo solicitado y no irnos por caminos que no son parte de la investigación del delito o de lo forense y centrarnos en cada función como debe ser.

En el trascurso de este escrito me acorde de algo importante dentro de la sustentación de los peritajes y es que los mismos deben tener una base científica, los peritos no estamos llamados a discutir Teorías científicas con los Fiscales  o jueces, darles validez a hipótesis o cuestionamientos sobre las técnicas o sustentación de principios científicos, no señores, eso es una discusión que no se da en este ámbito; las técnicas y sustentación científicas ya están validadas por las Instituciones, el Protocolo de Valoración de Medicina Legal, ya esta validado per se, el DSM5, esta validado, la entrevista Psicología ya esta validada… en fin,  si se utiliza el Método Científico, ¡ya está validado…!

Con respecto a lo anterior, me acuerdo que un juez me dijo alguna vez: ¿Doctor, que piensa Vicente Garrido de lo que usted dice?, me quede sorprendido de la pregunte, pero le respondí: “Señor Juez, con todo respecto, tocaría llamarlo a este estrado para que dé su opinión, ya que no conozco que piensa sobre el proceso en curso” …

No pretendo ser juzgador de los colegas, solo hablo de mi experiencia y de mi trabajo que ha servido para aportar a la sociedad, como se refleja en mi labor en los casos y en las decisiones de primera instancia en los juzgados, en los Tribunales de segunda instancia y en las decisiones de la Corte Suprema de Justicia, en las cuales he sido Perito en conjunto con el equipo de la defensa.

Este articulo esta escrito con la reserva que tengo sobre datos de personas involucradas dentro de los procesos, por ello no se dan nombres, ni información perteneciente al secreto profesional, sin embargo, quiero aclarar que los procesos son públicos y esa información puede ser conocida a través de las sentencias o conceptos judiciales, o ser vistas en las Audiencias de Juicio Oral.

Lo reflejado en este artículo, es debido a mi derecho fundamental de la libre expresión y opinión consagrado en la Constitución de Colombia.

Nota: Quiero hacer un reconocimiento en el caso presentado en este escrito, al doctor, Amador Riaño, abogado, quien, siempre ha estado pendiente de las asesorías científicas y  los análisis de la teoría de caso, pero lo mas importante el trabajo en equipo, inclusive para preparar el interrogatorio y contrainterrogatorio de las partes, lo interesante del papel de el papel del doctor Riaño, es la integración total de los conceptos científicos, técnicos y Jurídicos dentro del trabajo del equipo de la defensa. 

Para reflexionar …


Artículo escrito por:
Ricardo Alberto Suarez Castro 
Perito Forense

Investigacionescriminales@yahoo.com

www.ricardosuarezperitoforense.com

viernes, 11 de noviembre de 2022

Desacreditación a Perito Psicólogo. Una Reflexión. Ricardo Alberto Suarez Castro. Perito Forense.

 

El día de ayer estuve en una Audiencia de un incidente de reparación integral en un caso de estafa, la cual le causo grandes pérdidas económicas que le generaron alteraciones de conducta que afectan su vida Social, Laboral, Económica, Profesional, Personal.

Dentro de esa audiencia fungí como Perito, realizando la Valoración Psicológica Integral Forense para determinar los daños Morales y de relación para la indemnización que se debe hacer con la víctima. Yo realice un informe que fue entregado al proceso, el cual tenia mis conclusiones sobre las secuelas derivadas de la situación vivida por el afectado o victima dentro del proceso; cabe destacar que el que le causo el daño ya estaba condenado y es un acto jurídico de reparación a la víctima.

La defensa del condenado tenía derecho a llevar pruebas, una de las cuales era unos documentos o testimonios y en el momento del anuncio de sus pruebas presento como “prueba” un documento expedido por el Colegio Colombiano de Psicólogos, en el cual decía que yo había sido investigado por dicha institución y que había sido sancionado y no había cumplido con dicha sanción. La idea del abogado era desacreditarme ante el Juez, lo interesante del asunto es que no conocí dicho documento y solo en la audiencia me vine a enterar de dicha “constancia” y tampoco conocía su contenido.

De acuerdo a lo observado después de la audiencia el documento con fecha de 2020 dice que tuve, algo así, como una amonestación de carácter privado con una providencia emanada por COLPSIC y que yo no la había cumplido con el ejercicio pedagógico que se me había impuesto, la verdad no conocía tal “amonestación” y menos que tenia que hacer un ejercicio pedagógico, yo si estuve hace un par de años dando una declaración al tribunal de ética por un requerimiento sobre un informe pericial, fui con mi abogada y presente descargos y esperamos que se decidía, no fui o mi abogada fue notificada de alguna decisión y eso quedo así.

Lo interesante del asunto es que al abogado de la defensa si le dieron la “constancia” donde dice que tenía antecedentes disciplinarios y que no había cumplido la “supuesta” sanción, la cual fue utilizada por dicho abogado dentro de la audiencia con el objeto de restar “credibilidad” de mi idoneidad y profesionalismo, ante el juez.

La supuesta amonestación, es un llamado de atención privada que genera que se haga un ensayo académico sobre la conducta ética, en este caso al no conocer dicha providencia no sabría la base de dicha decisión y por lo tanto no puedo discutir sobre el tema. Independientemente de todo, como profesional de la Psicología puedo dar dictámenes, conceptos, diagnósticos, etc., sin que se me impida ejercer mi profesión y mi conducta ÉTICA debe ser valorada en función del cumplimiento de las normas generales de conducta como profesional, ante la constitución Nacional y la Ley 1090 de 2006 y demás normas de conducta social.

Me hago una pregunta: ¿Sera que a los Peritos Psicólogos nos van a "desacreditar" de esa manera cuando trabajemos para las victimas, en general, las victimas del conflicto, de abuso sexual, de maltrato, de Violencia Intrafamiliar?  

Siendo así, quiero reflexionar sobre el asunto, empezando por preguntarme: ¿Por qué COLPSIC, expidió dicha constancia? No entendería porque lo hizo, ya que dicha “sanción” no aparece dentro de la constancia y solo dice que es una amonestación “privada”, o sea no publica, y que tampoco es una sanción y fuera de eso dice que no me acredita como Psicólogo, quiere decir que me amonesta como Psicólogo, pero no me acredita como tal…  ¡Tengo muchas dudas!

En ese orden de ideas considero que COLPSIC está tomándose atribuciones que no tiene, ya que dicho colegiado no tiene la facultad de “sancionar” a los psicólogos, sino el tribunal de ética, es el que lo tiene que hacer, la ley 1090 de 2006, es muy clara en ese aspecto, es una vieja discusión que tengo desde que se promulgó esa ley y hay hasta una sentencia de la Corte Constitucional que limita las funciones del colegiado.

He visto que COLPSIC está sancionando Psicólogos por actos legales y legítimos realizados por los profesionales de la Psicología, por ejemplo, yo tuve un llamado de atención hace como 10 años porque hice un informe sobre Violencia Intrafamiliar y según ellos, había “rotulado” a la persona, si cuando uno hace ese tipo de valoraciones tiene que roturar a la persona; he conocido casos que  se esta sancionado porque no se tiene el consentimiento informado de los padres para realizar una intervención terapéutica, cuando las leyes lo permiten, si fuese así, los Psicólogos de ICBF, Creemos en ti, etc., no podrían intervenir a ningún menor abusado; así mismo se pronuncian sobre el secreto profesional y al parecer “delimitan” o regulan su esencia, cabe recordar que el secreto profesional se regula por la Corte Constitucional en su articulo 74 y no por disposiciones de COLPSIC; he conocido investigaciones a psicólogos que salen en los medios de comunicación porque han declarado tal o cual cosa; he conocido investigaciones a profesionales porque al parecer no dan conceptos científicos dictados por ellos; Han cuestionado informes psicológicos que son autónomos de los Psicólogos, en fin una serie de situaciones que no me parecen que son las funciones de COLPSIC.        

¿Sera que el colegio se convirtió en un ente de persecución?, estaremos como en Irak o Qatar, con su Policía de la Moral, o no yendo más lejos, ¿cómo la JEP, o sea Justicia Especial para Psicólogos?...

Tengo mi conciencia tranquila con respecto a mi conducta personal y Ética, los abogados (as) y usuarios conocen mis calidades como profesional, además del Publico en general que me conoce, es curioso, pero tengo un reconocimiento de mi labor como Profesional expedido por el mismo Colegio Colombiano de Psicólogos que resaltan mi labor Colegial en el ámbito forense cuando pertenecía a dicho Colegiado, ya no pertenezco a dicha Institución.

He hecho aportes importantes en mi labor como perito forense, tales como ser participe en varias casaciones y decisiones de Tribunales de Bogotá y Cundinamarca y soy respetuoso de los derechos de las personas, como al debido proceso, a guardar silencio, etc., así mismo, el respeto al ejercicio de mi profesión consagrado en la Constitución Nacional y la Ley 1090 de 2006 sobre el ejercicio de la Psicología.

Quiero aclarar a la opinión pública que no he sido sancionado o estoy impedido para ejercer mi profesión como Psicólogo.

Nota: Este articulo escrito se realiza acogiendo el derecho a la libre expresión consagrado en el articulo 20 de la Constitución Nacional que dice: “Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de medios masivos de comunicación. Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura.”

¡Para reflexionar …!

Artículo escrito por:

Ricardo Alberto Suarez Castro 
Perito Forense

investigacionescriminales@yahoo.com

www.ricardosuarezperitoforense.com

martes, 8 de noviembre de 2022

¿Violencia para rechazar violencia? Una Reflexión. Ricardo Alberto Suarez Castro. Perfilador Criminal.

 

Esta semana ha sido agitada por varios acontecimientos escabrosos de ataques a varias mujeres por casos de abuso sexual y de un asesinato de una joven en el municipio de Andes en Antioquia, en Bogotá fue atacada una menor de edad en una estación de Transmilenio, la cual fue abusada por un individuo que estaba en la estación de buses; estos hechos generaron el rechazo de la comunidad que mostraron su indignación ante lo acaecido, sin embargo, algunos grupos generaron una violencia desmedida en rechazo de dichos actos.

La violencia en Colombia se salió de control de las autoridades, la delincuencia anda campante por todos lados, atracos, asaltos, homicidios, casos de abuso sexual, en fin, es el pan de cada día en nuestro país, el caso de Andes es muy dramático, ya que una joven chica fue abusada y asesinada por un recolector de café, que ya fue detenido, este hecho se une a varios asesinatos de mujeres de los últimos tiempos.

El caso de Bogotá, es también grave, ya que sucedió dentro del transporte público, en el cual un individuo intimido a una menor con un arma blanca y la abuso sexualmente, el individuo fue posteriormente detenido y judicializado y fue enviado a la cárcel, sin embargo, apenas llego fue asesinado (esto de acuerdo a la versión preliminar de las autoridades) y todo esto generó una protesta de grupos feministas que optaron por destruir las estaciones de Transmilenio y bloquear las calles.

En el caso anterior, estuve muy pendiente de realizarle un seguimiento, ya que tuve conocimiento de las acciones del individuo desde el 21 de octubre, donde apareció en un barrio del norte de la ciudad (a dos cuadras de mi casa) haciendo actos obscenos, cerca de un parque para niños, el individuo fue detenido y llevado a un CAI, las personas que lo vieron fueron a la Fiscalía para poner la denuncia y no se la recibieron, ya que al parecer no había sistema y además les dijeron que era un exhibicionista, al parecer no había méritos para detenerlo y lo soltaron, después supe de el cuando lo detuvieron por el caso de la menor abusada.

El día de hoy supe que detuvieron a 13 delincuentes venezolanos que atracaron en un bus de Transmilenio, los detuvieron y los llevaron porque lesionaron a una persona y además los encontraron con armas de fuego, sin embargo, un juez los dejo en libertad, ya que no había “pruebas” suficientes de su delito.

Estas situaciones han creado indignación y la respuesta de la comunidad, que ha reaccionado violentamente, destruyendo estaciones y buses de Transmilenio, bloqueando vías y demás; en cuanto al abusador de la chica fue asesinado en una celda por los detenidos en la misma, siendo una reacción violenta hacia el, supongo que algunos dirán que se lo merecía, pero no considero la forma de hacer “justicia.

La violencia de por sí, genera más violencia, así sea como reacción a un ataque o como reacción emocional a una injusticia o a una protesta o manifestación, desafortunadamente se esta pensando que estas reacciones están justificadas y al parecer tenemos el “derecho” de actuar de esa manera, así como sucede con los de la primera línea, grupo de manifestantes por los “derechos de los jóvenes, pobres y oprimidos” …

Creo que la Violencia en Colombia no se maneja de ese modo, seguramente el actual gobierno debe reconsiderar la política criminal y tomar acciones mas acertadas para manejar esta situación …

¡Para reflexionar …!

 

Artículo escrito por:
Ricardo Alberto Suarez Castro
Perfilador Criminal

investigacionescriminales@yahoo.com

lunes, 7 de noviembre de 2022

Las Declaraciones ¿Cuestión de Interpretación o Percepción ? Una Reflexión. Ricardo Alberto Suarez Castro. Perito Forense.

Como Perito Forense siempre he tenido que analizar cientos de declaraciones de todo tipo, tanto de entrevistas a menores de edad, como a entrevistas a cientos de personas dentro de los procesos que he llevado a través de mi trabajo como tal. Estas declaraciones están sujetas a corroborar la “veracidad” de las mismas, ya que en el campo de la investigación es importante llegar a la verdad de las situaciones planteadas en las mismas. 

He observado que jueces, fiscales, defensores, victimas y victimarios hacen interpretaciones de las declaraciones realizadas ante diferentes funcionarios o personas, de acuerdo a su percepción o su postura Política, Social, cultural, etc., esto conlleva a que se susciten controversias claras y diametralmente opuestas en las personas.

Una de las posturas que encuentro es la famosa Credibilidad de las declaraciones o de los relatos o testimonios, o solamente del dicho del declarante, en ciertos casos veo que solamente es cuestión de Creer, o sea, tener la postura que lo que dice el declarante es la verdad y nada mas que la verdad, porque es mujer, niño, LGTBI, Político, Líder Social, Guerrillero, delincuente, y esto hace que se determine la veracidad como cierta, sin ninguna discusión. Veo que esta postura realmente es un acto de fe - las creencias son actos de fe- y no la realidad de hechos o situaciones.

Las declaraciones, son solo eso, declaraciones, son solo descripciones de alguna situación que debe ser verificada por otras fuentes alternas y que se puedan comprobar bajo el punto de vista de la verdad y la constrastación, si se quiere, científica.

Como Perito Forense, tengo la obligación de apegarme a la verdad dentro de mis declaraciones, a la argumentación, a la lógica, a la Ciencia, ya que de acuerdo al protocolo dentro del sistema acusatorio puedo ir a la cárcel al faltar a la misma (hasta 12 años de prisión) y adicionalmente sancionado por alguna falta a la Ética.

Hoy me voy a referir a las declaraciones, pero no de las audiencias, sino a las declaraciones hechas por funcionarios públicos del actual gobierno, especialmente del Presidente de la República; he hecho un seguimiento minucioso de las declaraciones de ministros, funcionarios y del mismo presidente y me he dado cuenta que las declaraciones que dan son realmente falta de veracidad, sustentadas en especulaciones, en datos inexactos, en utopías políticas, en fin, tienen una falta de credibilidad total.

Seguramente muchos creen en el Presidente y sus asesores, sin embargo, este acto de fe, puede llevarlos a un desencanto y a la debacle total de nuestro país, he visto como muchos seguidores del gobierno actual, están arrepentidos, ya que en campaña dijo una cosa, pero en la actualidad dice otra y cambia el discurso a conveniencia, sin que se vean resultados o soluciones reales para gobernar el país.

Algunos dirán… ¿Pero lleva solo dos meses?... si, pero en dos meses, miren como tiene el País… ¡Si, pero los gobiernos anteriores también tenían ese discurso!... si, pero el prometió un cambio que no funciona tampoco… Sigue la misma lucha de poder, solo que ahora es de radical izquierda y antes de Derecha, ahora se jactan de ganarle a la Derecha, por ejemplo y así muchos se jactan de haber “ganado” el poder, sin embargo, solo piensan en si mismos.

Como ciudadano de Colombia y Científico que soy observo que la situación del País, anda muy mal con estos discursos populistas y poco creíbles, fundamentados en propuestas irrealizables y salidos de toda lógica y razón, que a la vez son risibles en sus planteamientos y basados en una simplicidad dada por cualquier niño de primaria. Quiero resaltar una declaración hecha por el presidente en la reunión sobre cambio climático en Egipto que me parece simplista y que todo el mundo la sabe y es que diga “hay que dejar definitivamente de usar el petróleo y el carbón para que el mundo cambie y podamos vivir en el” …. Eso es lo que en Psicología del pensamiento es tener un Pensamiento concreto, dicho en otras palabras, es un pensamiento que solo describe cosas que ve a su alrededor y nada más, coloquialmente este pensamiento es lo que decimos como: “no ve más allá de sus narices”.

El mundo en la actualidad es muy complejo a todo nivel, se necesitan soluciones basadas en argumentos científicos, en sustentaciones de proyectos viables, en manejo adecuado de recursos, en campañas de prevención, en la predicción de situaciones y efectos de las acciones tomadas en los proyectos o metas, en fin, no es solo el planteamiento de “teorías” o propuestas de cambios sin que se tengan bases reales para su realización.

Volviendo un poco a lo que veo como Perito, los planteamientos que se hacen en casos judiciales deben cumplir esas normas científicas y técnicas, se debe corroborar, tener el conocimiento suficiente para plantear una solución o dar un concepto o declaración, no es cuestión de creer, sino demostrar.

Siempre me acordare de una anécdota que tuve cuando estaba estudiando en la Universidad y fue cuando hicimos con unos compañeros a un hospital mental en Pereira, creo que se llamaba Homeris, donde estuvimos entrevistando a los internos (esquizofrénicos, psicóticos y demás) y el director del hospital nos dejo interactuar con los internos, estábamos en esa labor, cuando llego uno de los “funcionarios” y se presto para colaborarnos, diciéndonos como era el funcionamiento del centro mental, tratamientos etc., yo me puse a hablar con él y le pregunte cosas de su profesión, todo iba bien, hasta que me dijo que tenía un “título de medico honoris causa de la Sorbona de París”… yo me quede callado y le seguí la corriente, me quede pensativo y después le pregunte al director por dicho médico, a lo cual me contesto … Que el “medico” era un paciente de la Institución y que me felicitaba por haber detectado ese “detallito” … No todo es lo que parece, ¿Verdad? …

Bueno, me acorde de otra anécdota, resulta que en mi primer año tuve un paciente esquizoide y dentro de la terapia me decía que hablaba con Dios y él le decía cosas, yo entendía ese pensamiento “mágico” o religiosos y asumía que era una alucinación auditiva, sin embargo, el me insistía que si hablaba con Dios, como todos sabemos las personas dicen que hablan a través de la oración con él, entonces asumí que de pronto no era una alucinación, el insistía en ello y me dijo que iba a comprobarme que hablaba con Dios y me dijo que en la siguiente sesión me iba a llevar una grabación (en ese entonces tomada de una grabadora de cassette) donde iba a registrar dicho dialogo; se llego el día de la sesión -a mí se me había olvidado el asunto-  y llevo el cassette, lo pusimos a rodar y efectivamente se escuchaba la voz de mi paciente hablando … solo, termino la grabación y me dijo: “si ve doctor que yo hablo con Dios”, le hice la confrontación con la realidad y le dije que solo escuchaba su voz, a lo cual me respondió con toda seriedad: “me extraña doctor, que no sepa que cuando uno habla con Dios, solo uno puede escucharlo y nadie más”… la verdad me dejo sorprendido por su “lógica”… Como vemos, cuestión de Percepción e Interpretación …

 

Nota: Para aclarar los cassettes mencionados en este artículo eran unos elementos que servían para grabar en los años 80, esto es una información para las nuevas generaciones que no los conocieron.

 

 

Para reflexionar …

 

Artículo escrito por:

Ricardo Alberto Suarez Castro

Perito Forense

investigacionescriminales@yahoo.com

miércoles, 2 de noviembre de 2022

¿Revolucionarios o Delincuentes? Una Reflexión. Ricardo Alberto Suarez Castro. Perfilador Criminal.

Por estos días se habla mucho del Derecho a la protesta social y sobre el posible indulto a las personas que ejercen violentamente dicha protesta, como son los integrantes de la llamada “Primera Línea”, que hace un par de días fueron condenados a la cárcel por el delito de Tortura y Concierto para delinquir, sobre este tema quiero hacer una reflexión, ya que en mi concepto se está confundiendo lo que es ejercer un Derecho Fundamental con la comisión de Delitos.

Para iniciar el tema quiero remitirme al articulo 37 de la Constitución Nacional de Colombia, el cual es muy claro en determinar que es el Derecho a la Protesta, dicho articulo dice: “Toda parte del pueblo puede reunirse y manifestarse pública y pacíficamente. Solo la ley podrá establecer de manera expresa los casos en los cuales se podrá limitar el ejercicio de este derecho”.

Para mi es muy claro lo dicho en la Constitución y es que el Derecho a la protesta está protegido en Colombia y que no hay discusión sobre el ejercicio mismo de ese derecho, parece redundante, pero es así la situación.

Estuve observando en las noticias que alias 19, jefe de la primera línea, fue condenado por tortura y concierto para delinquir, junto con algunas personas asociadas a él, a 14 años de prisión por hechos acaecidos durante unas protestas en Bogotá, el día de la audiencia alias 19, lloró y dijo que él había creado “un movimiento Nacional revolucionario que protestaba por la opresión al pueblo y que luchaba por la libertad de los jóvenes oprimidos” …

Al analizar su conducta el día del juicio y sentencia, observe que el asume que es un líder revolucionario que lucha por los derechos del “pueblo” y que sus “seguidores” son muchachos descontentos con el régimen opresor que existe en Colombia; viendo la actitud de este personaje considero que esta fuera de la realidad social que esta sucediendo en Colombia y de la supuesta lucha por los derechos de las personas, ya que la forma de protesta de dichas personas es lejos de ser pacifica y de ser una lucha social del pueblo colombiano.

Lo mas interesante es que dicho personaje y sus seguidores son apoyados por  un Senador de la República y por el presidente actual, así mismo, subsidiado por unas ONGs de los países bajos, que creen que el señor es un líder social; No veo como el actuar de ellos sea parte de una lucha social, ya que como todos sabemos, se presentaron actos vandálicos contra la propiedad pública y privada, bloqueos de calles, asonadas, ataques a la población civil, actos de tortura, robo y secuestro simple dentro de tales manifestaciones.

Veo con bastante preocupación, que las “manifestaciones” de este tipo por diferentes grupos, se utilicen métodos violentos, como la quema de símbolos religiosos, ataques a comercios, ataque a servidores públicos o a mediadores de convivencia.

A través de mi vida he visto que los estudiantes de universidades publicas han actuado de esta manera, atacando a la policía con bombas molotov, dañando el mobiliario público y privado, destruyendo monumentos, dañando los buses de trasporte publico y las instalaciones de los mismos, afectando a la población civil, ¿será que es la forma de protestar en este país? … No sé, pero considero que nos acostumbramos a que la protesta debe ser violenta y que tenemos el “derecho” a realizarla de esta manera. 

Una cosa es la protesta y otra cosa el delito, los grupos “revolucionarios” siempre han sido violentos y han cometido crímenes como homicidios, secuestro, torturas, en fin, en aras de “luchar” por el pueblo, cuando al parecer, el concepto de pueblo se reduce a una fracción de la población, generalmente de bajos recursos, que tiene necesidades sociales y otra índole y no a toda la población en general. Sobre este tópico quiero tomar la definición de Pueblo que encontré en Google que dice: “es todo grupo de personas que constituyen una comunidad u otro grupo en virtud de una cultura, religión o elemento similar comunes, cubre no solo el conjunto de ciudadanos en su totalidad, sino cualquier subsección”.

De acuerdo a lo anterior, puedo decir que el Pueblo, en realidad somos todos los colombianos, desde el indígena, el religioso, el comerciante, el profesional, el campesino, el industrial, el empresario, el funcionario público, el empleado, en fin, todos somos el pueblo, sin distingos de ninguna clase, tal como lo dice la Constitución Política de Colombia, y todos tenemos derechos que se deben respetar.

Ahora planteo lo siguiente: ¿El lesionar los derechos a la vida, a la propiedad y demás es un derecho? … Pues no, eso compete a otras instancias, como la judicial o a la regla social, quiere decir, que, si nos salimos de la Constitución, entramos en el campo de un comportamiento contrario a lo establecido por el orden social y las leyes.

En Colombia, al parecer, ser delincuente es un derecho y al mismo tiempo llega a ser un derecho protegido como de cualquier trabajador, como quien dice, en Colombia cometer un delito puede llegar a ser indultado o amnistiado, solo por razones de luchar por el pueblo, o en su defecto, creer que se esta haciendo como un derecho fundamental.

Recuerdo que hace un tiempo vi una nota periodística sobre un caso en Brasil, donde un delincuente entró a un establecimiento a robar, dejo la moto prendida en la acera y cuando salió con el producto del robo, se dio cuenta que le habían robado la moto, tuvo el descaro de denunciar al ladrón de la moto y se fue a la delegación de la policía, donde lo detuvieron por el robo que hizo y el dijo que “estaba trabajando” y era su derecho, y que la moto era su instrumento de trabajo… Bueno, se queda uno pensando; Me acuerdo también de una situación que sucedió hace unos meses que salió en las noticias, donde una señora se quejaba de que le habían disparado a su hijo porque había salido a trabajar y que “solo había salido a robar y no le hacia daño a nadie, que era una forma de ayudarle a ella, porque no tenían otra forma de subsistir”.

Retomando el tema de los revolucionarios y delincuentes, creo que es importante diferenciar quien hace una revolución a nombre del pueblo de forma pacifica y quien hace una revolución violenta a nombre de un pueblo que no representan, por ejemplo, a mi el tal 19 no me representa y creo que al 99.99999 de la población colombiana, tampoco lo hace… ¿O me equivoco?...

No todos los lideres sociales o de diferentes grupos, lo son, el Liderazgo tiene sus características y no solo es por pertenecer a un grupo político, social, étnico, económico, religioso, sexual, eso no funciona así, en las sociedades actuales…  

Hay personajes que llaman ahora “creadores de contenido” o youtuber, que se creen lideres y porque tienen cientos de “likes” se consideran que llevan la vocería de los colombianos… solo les recuerdo un caso particular y es el caso de la llamada EPA Colombia, personaje que se unió a las protestas y vandalizo una estación de buses, y por la cual se le condeno a 63 meses de prisión en primera y segunda instancia y al pago de 400 millones de pesos, que al dólar de hoy, ya no es mucho, pero que se supone que ya pago… o sea que su conducta fue sancionada penalmente y se podría decir que es una delincuente.

En Colombia hay muchos delincuentes de todo tipo amnistiados, indultados, o condenados con ridículas penas, sin embargo, siguen diciendo que son revolucionarios o gente de bien.

Para reflexionar …

 

Artículo escrito por:
Ricardo Alberto Suarez Castro
Perfilador Criminal.

investigacionescriminales@yahoo.com