Hoy es
la 77º Asamblea de la ONU, donde se discutirán temas sobre el cambio climático,
la violencia de la guerra, la escasez alimentaria, la economía mundial, entre
otros temas; en ese ámbito, estarán los lideres mundiales disertando, dando
alternativas de solución y en ultima instancia, entre comillas tomar decisiones
sobre la situación de nuestro planeta.
En el
marco de esta asamblea, hablara el nuevo presidente de Colombia, algo que ya
han hecho otros presidentes, sin embargo, hay expectativa por lo que dirá, ya
que, como todos sabemos, el representa un gobierno de izquierda, que al parecer
trae numerosos cambios en su forma de gobernar; entre esos cambios me centrare
en lo que llama la “Paz Total”, que a mi humilde entender seria volver a
Colombia un país sin violencia y sin conflictos sociales, además con una economía
que envidiarían los países del primer mundo.
Colombia
atraviesa desde hace décadas (60 años) por un ciclo de violencia, en lo que se podría
llamar era moderna, claro, después de salir de la violencia partidista de la década
de los 40 y 50, posterior a la segunda guerra mundial; esta violencia ha
surgido por temas políticos, sociales, económicos, militares, etc., que han
desplazado gran número de población de todas clases, tanto en el área rural,
como urbana y ha diversificado la violencia en muchos frentes.
La Agresión
y la Violencia es parte de un aprendizaje que en Psicología Social esta
sustentada en la Teoría del Aprendizaje Social y se da por la Observación, la imitación
o el modelamiento, así mismo por los llamados factores sociales como la Frustración,
Provocación, Obediencia de órdenes, entre otros factores, los cuales generan
todo tipo de violencia, tales como, Individual, de Pareja, Intrafamiliar,
Social, Política, Urbana, Terrorismo; genera discriminación, prejuicio y en
general, conflictos de toda índole.
El
planteamiento de Paz total, considero que es una utopía, en el contexto que se
esta planteando, ya que no se dan las condiciones políticas, sociales o económicas
para lograrla, Colombia esta permeada por la lucha armada política, por la
lucha armada de la delincuencia, por la lucha de la propiedad, por la lucha en
la educación, por la lucha de la etnias, por la lucha de los sexos y
especialmente por la lucha de géneros, tratar de que haya una paz total, seria
crear una falsa expectativa en las personas, ya que, no se ha pensado que la
violencia existe muy arraigada y que a través de todos los intentos por lograrla,
no se han tenido resultados y es, más, hay muchas víctimas de la violencia que
no han tenido reparación integral y mientras pase esto, no habrá paz, ni
siquiera parcial.
Me remitiré
a los intentos modernos de lograr la Paz, el Caguán o zona de distención, los
acuerdos con paramilitares, programas de reinserción (yo trabaje en ese
programa), acercamiento con narcos (Pablo escobar y extraditables), Diálogos de
Paz de la Habana, Acuerdo de Paz, sin embargo, el país sigue en el caos y la
violencia; En los dos últimos años se ha incrementado la violencia debido a las
estructuras criminales, especialmente del narcotráfico, pero también de esas
estructuras criminales de cuello blanco conformadas por políticos de todas las
tendencias, por funcionarios corruptos que se roban las regalías y los
presupuestos, por los empresarios que se aprovechan de los trabajadores, en
fin, todos esos generadores de violencia.
Me
acuerdo que en muchas ocasiones me ilusione con que se acabaran las luchas
estudiantiles, ya que cuando tenia como siete u ocho años y estudiaba en Tunja,
mi tierra natal, existían lo que nosotros llamábamos las “pedreas” , donde los
estudiantes de la UPTC, salían a protestar, a mi me cogió mas de una vez esta situación,
donde me tocaba correr con mi hermano y mis compañeros de colegio por calles
desoladas para poder llegar a mi casa a salvo, “cagado” del susto llegando a ella después me enteraba que los
estudiantes protestaban por sus derechos y que además en Francia, Chile, USA, y
muchos países había esas luchas o protestan que llaman, pero para recortar un
poco el asunto, todavía existe ese tipo de violencia que de alguna u otra forma
el mismo presidente de Colombia participo de forma activa y ayudo a crear el
caos, como con los de la primera línea, que creo una ola de terror en Colombia
el año pasado.
Ahora
me refiero a lo denominado la “Guerra total”, termino que yo lo asimilo a esa
guerra que algunos lideres políticos usan para acabar con su contrincante o con
su opositor, aquí en Colombia hay varios, como la guerra total contra los
narcos, contra la guerrilla, contra los paramilitares, contra la corrupción, contra
la coca, en fin, es otra manera de ver la paz, ya que se pretende que al acabar
los focos de violencia, se propicia la paz, como quien dice, “una guerra sin
enemigos no es guerra” y por lo tanto la paz impera. Traigo a colación algo que
promovió Goebels, ministro de propaganda de Hitler el 18 de enero de 1943 y dijo
que haría la guerra total contra los aliados y especialmente contra los rusos y
esto llevo a la debacle total del ejército alemán y a la violencia mas cruda de
todos los tiempos, no olvidemos que la segunda guerra mundial fue una lucha por
territorios, étnica y religiosa y nunca política.
Seguramente
todos los colombianos queremos la paz, sin embargo, no todos estarían de
acuerdo de como llegar a lograrla, unos por sectarismo político, social o étnico
y otros porque no les parece la forma en que se trata a los victimarios en esos
acuerdos o negociaciones y otros mas independientes, porque consideran que las
estrategias para lograrla sean las adecuadas.
¿La
paz se lograría negociando con los violentos?, pues desde el punto de vista de
la Psicología Social, dudo que eso se de, ya tenemos la prueba de décadas de
negociaciones que no han resultado en nada; me acuerdo la estrategia de Antanas
Mockus, exalcalde de Bogotá, para combatir la violencia y era “vacunar” a las
personas simbólicamente contra la violencia pinchando un globo rojo con un
alfiler, y eso lo hacía inmune a la violencia, así mismo, uso la estrategia de
la pirinola y debía salir “todos ponen”, hubo diálogos y demás, pero no
funciono, a la final el señor filosofo y docente termino bajándose los
pantalones ante unos estudiantes y después en el congreso de la república.
Por ahí
dice un dicho popular “la violencia trae mas violencia”, seguramente este dicho
popular tiene toda la razón, ya que en el fondo sustenta la Teoría de
aprendizaje, debido a que al generarse la violencia, se propiciara el
aprendizaje para responder a ella con un mismo grado o mas de intensidad. Hace
poco supe de un caso muy particular donde 5 venezolanos masacraron a un profesor,
su esposa, su hijo de 23 años y una hija de 12, a la cual degollaron, buscando
un dinero que, al parecer, no tenían, la comunidad “lincho” a 4 de ellos y solo
1, quedo vivo y ya acepto cargos por este lamentable acontecimiento. Me
pregunto: ¿dialogamos con el señor asesino para que no lo vuelva a hacer?... No
sé, ¿Dialogamos con los demás que no quieren incorporarse a la sociedad y dejar
las armas que tienen?
Alguna
vez cuando dictaba un curso sobre el conflicto armado en Colombia, le pregunté
a mi auditorio, que cual seria la forma de acabar el conflicto, muchos me
dieron algunas respuestas interesantes, sin embargo, yo les respondí: “la única
forma de terminar el conflicto armado es que los grupos armados ilegales, dejen
las armas” …
Para
reflexionar …
Artículo
escrito por:
Ricardo
Alberto Suarez Castro.
Autor
del libro “Análisis Psicosocial de la Violencia”
ISBN:958-33-3820-6
www.ricardosuarezperitoforense.com
investigacionescriminales@yahoo.com